domingo, 3 de mayo de 2015

Boston, ciudad de contrastes

He decidido ponerle el título a Boston de ciudad de contrastes porque es una ciudad en la que puedes ver un edificio de 200 años al lado de un rascacielos de hace 10 años y ves el contraste de sus origenes con la modernidad de hoy en día.

Ese día nos levantamos temprano y después de dormir de lujo en la cama, ya estábamos descansados y dispuestos a  empezar nuestro viaje por la ciudad de Boston.




Pedimos un mapa de la ciudad en la recepción del hotel y nos fuimos directos al Boston Common para empezar a recorrer el Freedom Trail.

Antes de empezar el recorrido nos fuimos a desayunar a una cafetería de había en uno de los laterales del Boston Common.

Nos pedimos dos sandwiches y dos zumos por los que pagamos la friolera de 17 dólares y ahí es cuando me dí cuenta de la pasta que me iba a dejar a comida, pero como sarna con gusto no pica, pues ya sabeis...

Hacía mucho frío y todavía quedaban restos de nieve en la ciudad, además hacía mucho aire y como podreis ver en las fotos, el Boston Common no lucía lo verde que tendría que estar en esta época del año pero la verdad es que es un parque muy tranquilo, lleno de ardillas y en el que invita a dar un paseo y perderte entre sus árboles.Fue el primer parque público de los EE.UU. 






De ahí nos fuimos directos a la oficina de visitantes a informarnos un poco de la ciudad y desde allí, justo en su puerta comienza el recorrido del Freedom Trail.




El Freedom trail es una línea roja que recorre la ciudad, unas veces pintada y otras de ladrillo que te lleva por los sitios más importantes de Boston a nivel turístico.

La primera parada es el edificio del State House, que es el edificio representativo del estado de Massachussets. De ahí sigues andando y te encuentras con Park St Church que es una iglesia con una bonita torre blanca y justo detrás se encuentra Granary Burying Ground que es un cementerio en medio de la ciudad donde están los restos de personajes tan ilustres como Paul Revere, Samuel Adams o los padres de Benjamin Franklin.







Seguimos recorriendo la línea roja y nos fuimos encontrando con la King Chapel, que es un edificio gris columnas, el Old Corner Bookstore y el Old South Meeting House, que es un edificio que parece una iglesia pero no lo es. Esta zona está chulisima porque se mezclan edificios de la época victoriana con rascacielos de la época actual y le da un encanto especial a la ciudad.






Después de andar un poquito nos encontramos ante Old State House, un edificio de ladrillo rojo y un águila dorada arriba que es donde en 1776 se leyó la Declaración de Independencia por primera vez en público desde su balcón.







Después de pasar el círculo de piedras de la Boston Massacre y el City Hall llegamos a Quincy Market, que es un edificio de columnas griegas donde en su interior es un mercado donde encuentras comida de diferentes partes del mundo. Ahí aprovechamos para parar y comer algo, ya que al final tienes una sala con mesas para poder sentarte a comer.







De ahí decidimos salir y seguir visitando la ciudad y enseguida nos encontramos ante Green Dragon Tavern en el número 11 de Marshall St que era donde los "patriotas" se reunían secretamente en los tiempos de Paul Revere.




Enseguida sigues andando y te encuentras con que estás en el barrio italiano de Boston, todo lleno de trattorias y pizzerias. La verdad es que este barrio tiene mucho encanto y apetecía pasear por sus calles aunque hiciera un frío de mil demonios.







Un poquito más adelante nos encontramos con la casa de Paul Revere que es la casa más antigua de la ciudad y donde había un grupo de estudiantes haciendo una visita y el guía le explicaba la importancia de personajes como estos para la historia americana. Hay que ver lo patriotas que son estos americanos!!








En este momento seguimos caminando hasta cruzar Charlestown Bridge y nos fuimos hacía el USS Constitution que es el buque de guerra más antiguo del mundo, concretamente es de 1812, el año de nuestra constitución y parece como si estuviera sacado de un parque de atracciones, porque no pega nada con el resto de embarcaciones que puedes ver en el puerto.




Justo al lado está en museo y nosotros con el frío que hacía aprovechamos para echar un vistazo, ya que la entrada es sugerida como en muchos sitios que iremos visitando.

El Freedom trail acaba en el Bunker Hill Monument, pero con al aire que hacía y que estaba a punto de llover, decidimos no subir y nos fuimos hacía el metro para visitar la universidad más importante del mundo, Harvard.

Nosotros tuvimos que coger 2 paradas en la línea verde y ahí ya cogimos la línea roja hasta la parada de Harvard que tiene el mismo nombre.

Realmente, como era día lectivo el ambiente era universitario total a pesar del frío de hacía, así que decidimos comprar unos bocatas y comérnoslos dentro del campus.

Para mí fue toda una experiencia pasear por los pasillos, ver a los estudiantes con sus carpetas, ver el ambiente y coincidir con un clase de español y escuchar como el profesor explicaba costumbres, política y varios temas relacionados con España a sus alumnos.







Recomiendo a todo el mundo que se acerque a la zona Harvard porque realmente merece mucho la pena.

Nosotros recorrimos varios edificios del Old Yard y al que no pudimos entrar porque necesitas carnet de estudiante de allí y me hubiera encantado fue a la biblioteca.

Después de dar una vuelta por el campus y que se pusiera a llover, cogimos de nuevo en metro hasta Kendal y ya de ahí nos fuimos andando hasta Longfellow Bridge para poder ver vistas de la ciudad desde la otra parte del río Charles.

Desde allí, nos fuimos hacia la zona de Beacon Hill y estuvimos paseando por el barrio. El barrio es precioso con sus casa victorianas de ladrillo rojo y con tiendas de artesanía y delicatessen.




De ahí nos fuimos directamente al bar de Cheers, siiii, al que salía en la famosa serie a tomarnos una coca-cola. Aunque he de decir que lo único que salió era la parte de fuera, porque la de dentro es totalmente diferente porque se rodaba en el plató, pero está guay el estar ahí tomándote algo en su barra y pensando en las veces que de pequeña había visto los capítulos de esa serie por la tele.

De ahí, nos fuimos directamente al hotel y fuimos pasando por avenidas llenas de casas victorianas, repletas de tiendas carísimas.

Hacía tanto frío en la calle y estábamos mojados porque llovía y hacía aire, que nos fuimos a un 7eleven a comprar algo para cenar en el hotel para poder cambiarnos cuanto antes porque estábamos congelados.


No hay comentarios:

Publicar un comentario