martes, 2 de septiembre de 2014

Willkommen Berlín!!!

Por fín me decido a escribir sobre mi viaje a Berlín!!!
Hace un tiempo que por motivos profesionales tengo el blog un poco aparcado, pero viendo que se me van acumulando los diarios y los viajes se suceden uno detrás de otro, he decidido ponerme las pilas y empezar a publicar etapas. Sólo de pensar que me queda acabar este diario de Berlín y ponerme con el de Granada, el de Bolonia y San Marino, Andorra y acabar el de Roma me da algo!!! Porque en unos meses toca viajazo a USA y ahí lo quisiera llevar todo el día.

Bueno, ya veremos cómo va todo, pero conste que la intención es buena!!

Empecemos…..

Este viaje lo hicimos (mi mami viajera y yo) en diciembre de 2013. La idea era viajar a una capital europea en una fecha cercana a Navidad para ver ya el ambiente navideño y puesto que Berlín se nos puso a tiro y yo le tenía muchas ganas, no dudé ni un segundo a la hora de comprar los billetes y preparar destino a esta maravillosa ciudad.

Los billetes los compre con Easyjet y tenían salida desde Barcelona, puesto que desde Valencia (mi ciudad) no había ninguno con un precio interesante. Así que nos tocaba ir en coche hasta el aeropuerto del Prat.

Nos íbamos para el puente de diciembre, así que cuando llegó el gran día, pusimos rumbo hacie El Prat y en unas 3:30 horas ya estábamos allí esperando a que saliera nuestro avión.

El avión salía con Easyjet a las 10:55 y llegaba a Berlín a las 13:45 hora local.  Una vez llegamos al Aeropuerto de Berlín-Schönefeld, cogimos el Aiport Express de Spandau hasta Hauptbahnof, que es la estación central de trenes de Berlín.

La forma más rápida de llegar hasta el centro de Berlín es utilizando el Airport Express. Los trenes tienen una frecuencia de 30 minutos y, en apenas media hora, realizan el trayecto entre Schönefeld hasta la estación de trenes Hauptbahnhof. El tren realiza paradas en varias estaciones a lo largo de su recorrido: Spandau, Zoologischer Garten, c, Friedrichstrasse, Alexanderplatz, Ostbahnhof y Karlhorst. El aeropuerto se encuentra situado en la "zona C" de la ciudad, por lo que podéis comprar un ticket sencillo que cubra las zonas A-B-C o, si pensáis comprar un abono de transporte de uno o varios días para las zonas A-B, podéis utilizarlo comprando también un ticket de extensión para la zona C por 1,40€.

Una vez allí, salimos a la calle y hacía un frío de muerte. Lo bueno es que aún era de día, aunque no por mucho tiempo. Desde ahí, cogimos un autobús que nos dejó en frentre de la parada de metro de Turmstrasse y de ahí al apartamento, ya fuimos andando porque estaba sólo a unos 10 minutos.

El problema fue que al llegar al apartamento no había nadie esperándonos, así que llame al teléfono que aparecía en la reserva y un señor muy amable me dijo que su compañero iba ya hacía allí. Después de 45 minutos, le volví a llamar al ver que su compañero no llegaba y me dijo que estaba comprando unas cosas y que enseguida iba. Yo en ese momento me entraron ganas de cagarme en todos sus antepasados pero como me dijo 10 minutos, decidí esperarme sin montar ninguna escena.

No sé, ni porque decidí eso, porque al rato apareció el compañero y era tan estúpido que entonces decidí que ese era el momento de montar la escena.

La cuestión es que el tío era un gilipollas que ni se disculpó al llegar tarde y encima venía subidito de no sé qué y empezó a decirme que le hablara mejor, que no me entendía. Ya sé que mi inglés no es de Oxford, pero supongo que si en todos los sitios me entienden, será porque el sordo era él, pero bueno…. Cuando ya me harté fue al ver la mierda de apartamento que nos había dado y que encima el tio me dijera que no  dejara las maletas el último día, que hiciera turismo por Berlín con las maletas y lo que más me jodió fue la ironía que utilizaba al hablar. Pues nada, cogí y llamé al otro con el que había estado hablando por teléfono, me cagué en su estampa, en la de su compañero y por supuesto de dije que ya me encargaría de ponerle malos comentarios por la web, por mi blog y por todos los sitios del mundo mundial.
Al final me permitieron dejar las maletas en el apartamento, pero ahí yo ya estaba encabronada, así que tuve que ir a beberme un cerveza para pasar el mal trago.

Por cierto, irónicamente se llaman EXCELLENT APARTMENTS, os lo digo para que no vayáis nunca!!

Ticket de extensión: Válido para aquellos que disponen de un ticket de las zonas A-B o B-C y quieren prolongar su viaje hasta el resto de zonas. Zonas A-C: 1,50€.


Cogimos el metro en Turmstrasse y nos fuimos hasta Kurfürstendamm y estuvimos callejeando viendo las tiendas con los escaparates de navidad, las luces (estaba toda la ciudad adornada) y viendo figuritas en una tienda que está al principio de la avenida, nada más sales del metro.



Ahí, llovía a cantaros y como teníamos un hambre del copón (no habíamos comido), nos fuimos a comernos unas pizzas en una de las latelares de Kurfürstendamm. Nos pedimos dos pizzas y dos aguas y nos costaron 15 euros/2 personas.



Kurfürstendam, llamada coloquialmente Ku´Damm, es la calle más popular de Berlín junto a Unter den Linden. Kurfürstendamm comienza junto a la Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm y se extiende más de tres kilómetros hacia el oeste, hasta llegar a la zona residencial de Halensee. Durante los 28 años que Berlín estuvo dividida por el Muro, si Alexanderplatz fue el centro neurálgico del Berlín Comunista, Kurfürstendamm lo fue del Berlín Occidental.









Los millones de marcos que comenzó a insuflar el Gobierno de Alemania Occidental para ayudar a la recuperación de Berlín Este hicieron que tiendas, restaurantes y empresas se fueron estableciendo en la zona.

Con la reunificación de Berlín, Kurfürstendamm perdió levemente el estatus como centro de la ciudad y Potsdamer Platz ganó este título.

Recorrimos toda la avenida hasta llegar a Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm.

La Iglesia neorrománica Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche (iglesia en recuerdo del emperador Guillermo) fue construida bajo el mandato del Káiser Guillermo II en honor a su abuelo, el Káiser Guillermo I. La iglesia no fue un edificio de especial importancia hasta que quedó destrozada por las bombas de los ataques aliados durante la II Guerra Mundial. En 1950 se hicieron planes para su demolición, pero los ciudadanos se negaron y se tomó la decisión de crear un monumento conmemorativo con los restos de la iglesia. Su exterior magullado y ennegrecido pretende recordar la insensatez de la guerra. En el interior, una pequeña exposición muestra algunas fotos de la época en la que la iglesia quedó destrozada por los bombardeos.

Enfrente de la entrada de la iglesia se construyó una moderna capilla (llamada Iglesia Nueva) formada por cristales azules que reflejan una preciosa luz en su interior. En la parte trasera de la iglesia, se encuentra un edificio octogonal repleto de ventanales azules que se construyó como campanario en 1960. Actualmente alberga una tienda de suvenires.

La forma de los tres edificios hace sean llamadas de forma coloquial: "la polvera, la muela picada y el pintalabios".





La verdad es que es curioso verlo desde fuera, ya que los tres edificios hacen un conjunto singular.



Aquí ya estábamos cansadas y hacía mucho frío, así que decidimos irnos al apartamento a cenar y recuperar fuerzas para aprovecharlas al día siguiente.