lunes, 23 de abril de 2012

Marchando un viaje a Budapest!!


¡Buenas de nuevo!

Aquí estoy otra vez para contaros el último viajecito. Esta vez, como ya os conté, el destino elegido fue Budapest.

Que conste, que aunque me había planteado visitarla algún día, no me había planteado visitarla en un futuro cercano. Pero tal y como son las cosas del querer, queriendo hacer un viajecito en pascua, empecé a buscar y me salieron unos billetes geniales de precio. Y como una no sabe decir que no a esto de los viajes y el costi, se convención enseguida (es un soleteee!!) pues por el mes de febrero reservé mis billetes para Budapest con salida a Madrid.

Pues nada…como es tradición, una vez los billetes en mi poder, quedaba la tarea de reservar un alojamiento BBB (bueno, bonito y barato) que cumpliera los requisitos de que fuera un apartamento (siempre los prefiero) y que o estuviera bien comunicado, o estuviera en el meollo de todo.

Como estar en el meollo de todo y tener las tres BBB era esta vez, misión imposible, me decanté por un apartamento bien comunicado que tenía la estación de metro a 200 metros y que en 3 paradas te dejaba en el centro. El apartamento elegido fue: CENTRUM APARTMENTS, del que ya hablaré más tarde.

Pues nada, ahora tocaba esperar a que llegara el ansiado día.



Por fin era día 13 de abril (¿porque últimamente todos los vuelos los tengo este día, con el mal rollo que me da volar?) y llegó la hora de salir.

Nuestro vuelo salía desde la T1 de Barajas (Madrid), así que cerré la maleta, cogí el coche y me fui a por mi costi que salía de trabajar a las dos (yo ese día tenía fiesta, jejeje) y pusimos rumbo a la capital de España.

Tardamos unas 3 horas y media en llegar y por el trayecto nos hizo un sol del copón, nos diluvio, hizo aire y se paró en seco, etc, etc, etc. Para que luego digan que en España no tenemos variedad y que no hay cambio climático.

Llegamos al pueblo de Barajas y aparcamos el coche para los siguientes 4 días, esperando no tener ningún problema porque no estábamos dispuestos a pagar los casi 50 euros de parking que nos pedían pudiéndolo aparcar gratis!!

Cogimos el metro en Barajas hacia el aeropuerto por el módico precio de 5 euros por persona (ida y vuelta), y en una parada nos encontrábamos en la T1 caminando sin parar hasta la puerta de control.

Mientras íbamos caminando, me empezaron a entrar los calores y sudores de la muerte, ya que iba vestida cual cebolla y de andar rápido parecía un pollo en pepitoria (asado es poco, jajaja).

Por el lindo caminito, de repente el costi (muy puesto en actualidad) me dice: “Mira Irene, mira quién es” y claro, yo estaba para mirar, jajaja!! Total, era un famosillo de esos que sólo los conoce su madre, unas adolescentes que pasaban por allí y por supuesto, el costi!!

Cuando por fin llegamos a los controles de seguridad, saco mis billetitos de Ryanair dispuesta a pasar y me doy cuenta que una de las botellas de champú que llevaba se había vaciado dentro de la maleta, con el consiguiente estropicio y emborronado de los billetes. Uff, me iban a cobrar 80 pavos por darme los billetes en Ryanair cuando yo los había sacado correctamente…que rabia!!

Nada pasamos los controles con esos “injertos” de billetes y nos fuimos directos a unos ordenadores que habían con una impresora para poder imprimir los billetes y que las de Ryanair no nos pusieran pegas. Total que después de meter la pasta, la impresora no iba y no pudimos imprimir nada.

Nos fuimos hacia la puerta de embarque para hacer la cola y mientras el costi se quedó en la cola, yo me fui a recorrerme toda la terminal a ver si encontraba algún alma caritativa con impresora en su puesto de trabajo que me lo quisiera imprimir por un módico precio.

Después de perder unas cuantas calorías andando de un lado hacia otro, sólo encontré un sitio en el que tuvieran impresora, pero el empleado eran tan tieso, que estás que me lo imprimía!! No compréis nadaaaa en la tienda de “nuevas tecnologías” que hay al lado de la tienda de Tous de la T1, el tío es de lo más rancio que hay. Y que conste que no es porque no me lo quisiera imprimir, es porque me dio la contestación más rancia y seca de todas!!!

A estas alturas, ya me rendí y me fui a la cola dispuesta a pagar los 80 euros de las tarjetas y a esperar a que llegaran las azafatas del vuelo.

Llegó una azafata majísima, y digo majísima porque cuando le pregunté si habría algún problema, me dijo que no pasaba nada y que subiría sin problemas con mi papelito emborronado. Nos hizo meter las maletas en el famoso medidor y nos metimos en el avión.

2 horas y 45 minutos más tarde, estábamos aterrizando en el aeropuerto de Budapest (Aeropuerto de Ferihegy).

Salimos pitando de la terminal, y ahí estaba la señora del apartamento esperándonos para llevarnos directos a él. Contraté el transfer porque llegamos al aeropuerto sobre la 00:30 de la noche y nos costó 20 euros entre los dos.

La señora nos llevó al apartamento, dejamos las maletas, nos pusimos los pijamitas y a dormirrrrrrr, que mañana había que aprovechar al máximo y nos daban lluvias todos los días con la pérdida de tiempo que eso supone.