martes, 21 de agosto de 2012

Entre parlamentos, puentes y fantásticas vistas


Buenos días a todos.

Después de unos meses de parón en el blog me decido a escribir otra de las etapas de nuestro viaje a Budapest.

Nos un poquito más tarde de lo acostumbrado porque hoy teníamos visita del Parlamento a las 11, así que decidimos desayunar tranquilamente en el apartamento mientras mi costi veía la carrera de la Formula 1 y así se quedaba contento.

Sobre las 10 de la mañana salimos del apartamento para coger el metro en dirección Parlamento. En unos 15 minutos estábamos ya saliendo de la boca del metro y ya andábamos hacia la puerta X que era la que nos indicaba el papelito que me habían mandado los del parlamento cuando reservé la visita.



He de decir que la visita al parlamento es gratuita para los ciudadanos de la Unión Europea y sólo hace falta mandar un mail a: idegenv@parlament.hu indicando los nombres y el idioma de la visita y al poco tiempo te responden y te mandan el voucher con las entradas para que te lo imprimas.

Dimos unas vueltecillas por los parques que hay por los alrededores y nos hicimos unas cuantas fotos. He de decir que los alrededores son muy señoriales y se nota que ha sido una ciudad imperial por las fachadas de los palacios que se ven en esa zona de Pest.





Al llegar al Parlamento, nos pusimos en la cola donde estaban todos los españoles y mientras nos hidratábamos bien porque hacia sol y bastante calor, estuvimos hablando con los españoles que estaban en la cola donde por casualidad eran de un pueblo muy cercano al nuestro.



A la hora indicada, apareció el guía que nos iba a hacer la visita y nos pusimos en cola para pasar por el detector antes de entrar en el parlamento.










La visita no es muy larga ya que dura entre 30 y 45 minutos y en ella te explican como lo construyeron, a que dedican cada espacio, y termina en la Cámara Alta que actualmente ya no se utiliza porque su sistema es unicameral y te dicen que la suelen alquilar por horas para hacer actos o reuniones para la ONU y que vale una pasta.

Salimos fuera y nos fuimos directos hacia una orilla del Danubio para ver Buda desde el otro lado. Ahí estuvimos haciendo muchísimas fotos del Castillo, del Bastión de los Pescadores, etc., hasta llegar hacia el Puente de las Cadenas desde el que hicimos muchísimas fotos también.




Una vez cruzamos el puente y estábamos ya en Buda teníamos que subir hacia arriba y teníamos dos opciones: coger el funicular o subir andando. ¿Sabéis cuál elegimos? Por supuesto, subir andando, jejeje. Teniendo en cuenta que no está muy alto y que al ser abril no hacía mucho calor, decidimos subir andando y hacer fotos mientras subíamos. Estábamos teniendo mucha suerte porque habían precedido lluvias fuertes todos los días y de momento hoy no llovía y el día anterior solo había chispeado un poco.





Llegamos al castillo y lo visitamos sólo por fuera, ya que por dentro había una exposición y no nos parecía interesante, así que como de costumbre, seguimos haciendo fotos. Hay momento en los que me transformo en un japonés, la pena es que no tengo una cámara como las que suelen llevar ellos, jejeje.








Seguimos callejeando en dirección al Bastión de los Pescadores, pero ahora ya estábamos buscando un sitio en el que comer porque entre unas cosas y otras ya eran las 2 del mediodía y el estómago nos pedía que lo llenáramos de nuevo.



Al final nos decidimos por un restaurante que está cerca del bastión y pedimos un menú de comida húngara para probarla que tal estaba. La verdad es que nos encantó la comida y nos salió por unos 30 euros los dos, así que genial.





Después de quedarnos bien servidos con la comida, nos fuimos a ver el Bastión de los Pescadores y a ver con qué vistas nos deleitaba y la verdad es que nos encantó. Prueba de ello, es que dedicamos un ratito a ver la Iglesia de San Matias, paseamos por las callejuelas de Buda y luego el resto de la tarde hasta que anocheció, lo dedicamos a sentarnos en un parque que hay al lado del bastión a bebernos unas cervezas y el resto a estar sentados en el bastión mientras escuchábamos música de fondo admirando el paisaje mientras iba anocheciendo.







Las vistas desde esa zona son espectaculares y vale la pena esperarse a que anochezca. 









Luego bajamos hasta la zona del puente de las cadenas para volver a Pest y de ahí fuimos callejeando por la zona de Vaci Utca donde nos compramos unas porciones de pizzas para ir comiéndolas por la calle y luego ya nos fuimos al apartamento a descansar.




domingo, 13 de mayo de 2012

Chispeando en Budapest


Hoy era nuestro primer día en Budapest y cómo de costumbre, desayúnanos en el apartamento con bollos que nos habíamos traído desde casa porque sabíamos que no nos iba a dar tiempo a comprar nada.

Desayunamos tranquilamente y salimos a explorar la ciudad y descubrir todo lo que nos podía ofrecer.

Nos fuimos directos a la estación de metro que teníamos a 200 metros del apartamento.

Una vez allí, nos compramos el bono de transporte para 72 horas que te permite coger todo tipo de transportes por unos 13 euros por persona al cambio.
Ah!! Se me olvidaba decir que antes de todo esto, nos fuimos al centro comercial de “Corvin”, que estaba en la misma calle del apartamento para cambiar euros por florines húngaros. El cambio estaba a 290 florines por cada euro. En los alrededores de Vaci Utca veríamos un cambio mejor en los próximos días (293 HUF = 1 EURO).

Paramos cerca de la Iglesia de San Esteban y nos fuimos a verla por dentro. Teniendo en cuenta la previsión de que íbamos a tener lluvias intensas todos los días, de momentos no íbamos muy mal, ya que sólo chispeaba un poquito.



La Basílica de San Esteban de Budapest es el edificio religioso más grande de Hungría. Se dice que la basílica puede albergar en su interior a más de 8.500 personas. La denominación en húngaro es Szent István-bazilika.

Las dimensiones de la basílica hablan por sí solas: su base mide 55 metros de ancho por 87 metros de largo y la altura de la cúpula son 96 metros, convirtiéndose en el punto más alto de Budapest junto al edificio del Parlamento.

Durante los meses comprendidos entre abril y octubre es posible subir a la torre derecha de la basílica, desde donde se obtienen unas panorámicas impresionantes. Se puede ascender tanto en ascensor como por escaleras por un precio de 400 florines.

Localización: Szt. István tér, V.

Horario de visita: De lunes a viernes de 9:00 a 16:00 horas, sábados de 9:00 a 13:00 y domingos de 13:00 a 16:00 horas.


Nos hicimos un montón de fotos. La verdad es que la catedral es muy bonita y está en una plaza preciosa.
Salimos y nos fuimos hasta la Avenida Andrassi.


Fuimos andando hasta llegar al edificio de la ópera y nos dimos cuenta de que algo pasaba porque veíamos muchísimas furgonetas hippies de Volkswagen, coches antiguos y escarabajos.



A estas alturas ya nos apretaba el estómago y paramos a comer en un Burguer King, y por unos 12 euros comimos los dos un menú Whopper.





Seguimos paseando por la Avenida Andrassi, llena de edificios señoariales y llegamos a una zona donde había un mini paseo de la fama húngaro, lleno de huellas de personajes famosos. Hicimos unas cuantas fotos por la zona y volvimos a coger el metro para ir hasta la Plaza de los Heroes.


La Plaza de los Héroes es una de las plazas más importantes de Budapest. Sus estatuas conmemoran a los líderes de las siete tribus fundadoras de Hungría.


Situada en el extremo menos céntrico de la Avenida Andrássy, la arteria más importante de la ciudad, la Plaza de los Héroes forma junto a ella un importante conjunto arquitectónico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.


El edificio más representativo de la Plaza de los Héroes es el Museo de Bellas Artes, uno de los mejores museos de Budapest.

Localización: En el extremo este de la avenida Andrássy.

Transporte: Metro: Hősök tere









De ahí nos fuimos a dar una vuelta por el parque de la ciudad conocido como Parque Városliget, que es el principal lugar de esparcimiento de los aquincenses (gentilicio de los habitantes de Budapest).



Dentro del parque encontraréis varios lugares de interés, entre los que destacan el zoo, un pequeño parque de atracciones, el Balneario Széchenyi y el Castillo Vajdahunyad.


El Castillo Vajdahunyad, fue construido inicialmente en madera para la Expo de 1896. Al terminar el evento fue reconstruido en piedra. Su arquitectura es una copia de otros edificios existentes en Hungría. Dentro del castillo encontraréis un museo de agricultura y una iglesia, tan bonita como pequeña.




Para orientaros, a excepción del castillo, las atracciones se encuentran en la parte izquierda de la Plaza de los Héroes.

En el Parque de la Ciudad también encontraréis un lago en el que, dependiendo de la época del año en la que visitéis la ciudad, podréis o alquilar una barca, o patinar sobre hielo.

En este momento seguíamos disfrutando de la tregua que nos estaba dando la ciudad, así que seguimos paseando por el parque durante un par de horas.

Casualmente tuvimos la suerte de encontrar la explicación a porqué habían tantos coches antiguos por las calles, en especial los escarabajos. Y es que había una concentración de escarabajos con autenticas maravillas restauradas. Algunos eran realmente espectaculares y no podía para de hacer fotos.






Estuvimos un buen raro en la concentración y después volvimos a coger el metro para ir al centro de la ciudad.
Nos fuimos directos hasta la parada de “Deak Ferenc Tere” que es la que está en el centro de la ciudad. De ahí fuimos caminando hasta la famosa  Pastelería Gerbaud que está en una animada plaza llamada, Vörösmarty tér.

La pastelería Gerbaud es la más famosa de Hungría. Fue fundada en 1858 por Henrik Kugler y desde entonces sus pasteles y tartas han ido haciéndose cada vez más conocidos. Su cafetería tiene más de 300 sillas, y la terraza exterior tiene un tamaño similar.

El precio de un café o un chocolate ronda los 750 florines, al igual que el precio de las raciones de tarta. En el interior se pueden comprar pasteles desde 300 florines.

Nosotros no tomamos nada porque no sé si era por la hora o por cualquier otra razón, pero el local estaba a reventar y pásabamos de estar esperando un buen rato para conseguir mesa.

Lo que hicimos fue ir hacia Vaci Utca y hacer el recorrido por esa famosa calle de Budapest de principio a fin hasta llegar al conocido Mercado Central.













Esta calle está llena de restaurantes con unos precios que no son caros y que puedes probar la típica cocina húngara, aunque nuestra intención de hoy era otra y preferíamos cenar en el apartamento. Fuimos andado hasta ver la fachada del Mercado Central, y digo la fachada porque el mercado estaba cerrado cuando llegamo, así que lo único que nos quedaba por hacer era ir hasta uno de los puentes que unen Buda y Pest y hacernos unas fotos.










Después cogimos el metro hasta nuestra parada y nos fuimos al supermercado del centro comercial a comprarnos la cena. Nos compramos un pollo asado recién hecho por unos 3 euros y aunque nos compramos de todo para desayunar y merendar los próximos días, cogimos una buena provisión de cervezas húngaras para la cena.