martes, 13 de diciembre de 2011

NOS VAMOS A LA CAPITAL CITY: VARSOVIA

Hoy nos tocaba dejar las llaves del apartamento en la oficina prontito e ir a la estación de Cracovia a coger el tren para Varsovia.

 Nuestro tren lo habíamos comprado el día anterior por la tarde y nos costaba 25 euros por persona la ida (solo). Salía a las 10:14 y era un Intercity. Esperamos sentadas a que pusieran el andén desde donde salía y cuando vimos cual era, allá que nos fuimos.

 El problema fue que cuando llegamos al tren nosotras teníamos el vagón 15 y allí todos tenían el número 2, así que ni Z***A de cómo lo podíamos encontrar….y justo en ese momento, zas!! Llega un hombre dispuesto a ayudarnos a encontrar nuestro vagón y allá que coge una de nuestra maletongas (en concreto la más grande), me pide que le enseñe los billetes y empieza a decirme en polski que ese vagón no era que le sigamos y no sé que más, porque yo solo le entendía por los gestos que hacía y nos vamos con él a la otra punta del tren.

 Llegamos a la otra punta y nos dice que no, que se ha equivocado y que le volvamos a seguir y alá que vamos nosotras de punta a punta del tren siguiendo al hombre por el andén. Por fin, consigue encontrar el vagón y nos señala nuestros asientos y nos sube las maletas a la bandeja de arriba (menos mal, porque a mí me costaba hasta subirla por los escalones). Nos pregunta que si somos italianas y le digo que no, que somos “made in Spain” y empieza a darle patadas a un balón imaginario y a felicitarme por el juego de la roja. Total, le doy propina al hombre por ayudarnos porque se nota que se dedica a eso y las gracias aunque al principio ni él mismo se encontrara en la estación. Muy simpático y gracias a él estábamos sentadas donde tocaba, aunque por inercia yo no iba equivocada en la elección del vagón.

En menos de dos horas estábamos en la Estación Central de Varsovia y habíamos almorzado un zumo con dos galletas por cortesía de la compañía de trenes polacos. Compramos nuestros billetes de vuelta nada más llegar y cogimos el camino a nuestro hotel en Varsovia sin saber que nos esperaba un camino de 20 minutos bajo un sol abrasador cargando con una tonelada de maletas, jajaja!!! Ahora me rio, pero en ese momento solo quería meterme en una piscina de hielo aunque fuera para refrescarme.



Por fin llegamos a nuestro hotel elegido en Varsovia y donde íbamos a estar dos noches. Fue el Premiere Classe Varsovia por un módico precio de 198 pnl. La habitación era minúscula y el baño igual, pero total por el precio y por el tiempo que íbamos a estar que más podíamos pedir.


Dejamos nuestras cosas, nos volvimos a duchar y salimos rumbo a la estación central. Llegamos allí, volvimos a cambiar dinero en un kantor y comimos en un puesto que hay en el pasaje subterráneo para cruzar la avenida Juan Pablo II.

La Oficina de Información Turística la podéis encontrar (una de ellas) en la estación central.
Central Railway Station, Aleje Jerozolimskie 54 
Tel: (022) 9431. Fax: (022) 650 2231. 
E-mail: info @ warsawtour.pl 
Página web: http://www.warsawtour.pl/ 

Horario: Todos los días de 09.00 a 20.00 (de mayo a septiembre); todos los días de 09.00 a 18.00 (de octubre de abril). El personal es amable, eficiente y habla inglés. Se ofrece un servicio de reservas de hotel y folletos semanales con los últimos acontecimientos y actividades de la semana.

Hay otros dos mostradores de información turística en la terminal de llegadas del aeropuerto Okecie y la estación de autobuses Warsaw West, en Aleje Jerozolimskie 144. En breve abrirá otro en 36 Krakowskie Przedmiescie. Hay un Centro de Información Turística privado, Plac Zamkowy 1/13 (tel: (022) 635 1881; página web:www.wcit.waw.pl/), que ofrece guías y recorridos con guía en diferentes idiomas.

El Pase Turístico de Varsovia está a la venta en puntos turísticos y ofrece transporte público gratuito por la ciudad y entradas gratuitas o con descuento a algunos museos y hoteles. El pase diario cuesta 35PLN y el pase de tres días 65PLN. 


De ahí nos fuimos a visitar el Palacio de Cultura y Ciencia de la ciudad de Varsovia. Los habitantes de Varsovia no están muy contentos con esta construcción que Stalin regaló a la ciudad y recuerda a la época socialista. Durante años fue el edificio más alto y competía con los rascacielos de Manhattan, pero opiniones a parte, si subes a su 30ª planta tienes las mejores vistas de la ciudad. Junto con las oficinas, el edificio alberga un auditorio, un cine, un teatro y una pista de patinaje sobre hielo. 

Ulica Emilii Plater 
Tel: (022) 656 7136. 
Página web: www.pkin.pl/ 
Horario: Todos los días de 09.00 a 18.00. 
Hay que pagar entrada para visitar el mirador y cuesta 20zl por persona.

La verdad es que son las mejores vistas de la ciudad pero la entrada me pareció bastante cara teniendo en cuenta otras entradas de museos en el país, pero bueno ir pa’ na es tontería y como si hay que ir, se va, pues subimos y ya está!!!













Salimos del Palacio de Cultura y Ciencia y aunque nuestra idea era coger el metro nos fuimos andando por Aleje Jerozolimskie hasta llegar a Ulica Nowy Swiat.

 Esta es la calle donde comienza la ruta real de Varsovia y en esta calle están muchos de los monumentos importantes de la ciudad. Es una calle preciosa con las flores, el color de las casas y desde ella en línea recta llegas a la Plaza de la ciudad vieja, así que seguimos nuestra particular ruta real, no sin antes pararnos en una de las terrazas de esta calle a reponer fuerzas con un helado. Intentamos tomarnos algo en la terraza del famoso Café Blicke, que es el más antiguo de la ciudad, pero tardaban mucho en servirte y los helados los servían en otro mostrador para llevar y nosotras queríamos sentarnos a piponear un rato y disfrutar del ambiente callejero “sentadas”. Así que después de estar esperando un buen rato, nos levantamos y nos fuimos a sentarnos a la heladería que había justo al lado y nos tomamos un buen helado.









Después de nuestro “kit-kat” seguimos por la ruta real donde pasamos por el Museo de Chopin, que estuvo en Mallorca en el Monasterio de Valldemossa y donde pude ver su celda esta semana santa pasada que fuimos.

Siguiendo por la misma calle nos encontramos con la Iglesia de la Santa Cruz, que es donde comienza la verdadera ruta real. Dentro de ella se encuentra el corazón de Federico Chopin que los trajo su hermana desde Paris por deseo del compositor, aunque él se encuentra enterrado en el cementerio de Père-Lachaise de Paris.

En esta calle podemos ver la Universidad de Varsovia y la Academia Polaca de Ciencias. Justo en este momento nos topamos con una manifestación pacifista y una chica le dio por cruzar la calle, justo cuando pasaba un tío con un bici folladísimo y se chocó contra ella. La pobre se rebozó por el suelo y se hizo heridas por la espalda y la cabeza y encima el tío de la bici se reía y le guiñaba el ojo a una de las amigas. Coincidencias porque el grupo de chicas eran españolas y se quedaron esperando a que llegara la ambulancia y la policía se quedó multando al de la bici, pobrecilla, menudo golpe se llevó!!!















Nosotras seguimos al rato con nuestra ruta hasta que llegamos a la Plaza del Castillo, donde vimos la Columna de Segismundo y el Castillo Real. Como ya era tarde decimos dejar la ruta por este día y nos fuimos andando (aún nos quedaba un rato y yo llevaba los pies destrozados de las sandalias) hasta la parada del metro Ratuz-Arsenal y de ahí cogerlo hasta Centrum para que nos dejara cerca de la estación del Palacio de Cultura y Ciencia e ir andando a nuestro hotel.
Nuestro hotel era un complejo de dos hoteles juntos con dos restaurantes y por estar alojados en él nos daban descuentos del 15% para cenar en el restaurante del hotel, así que decidimos cenar las dos noches en el restaurante del hotel. La primera noche cenamos la risotto de vegetables (buenísimo) y helado de yogur de frambuesa y chocolate caliente de postre (espectacular) por unos 18 euros las dos al cambio.








De ahí ya nos fuimos a descansar al hotel y dormir, ZzZzZzZz!!!!ZzZzZzZz!!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario